jueves, 25 de agosto de 2011


MUERTE Y VIDA DE UN BLOG…



         Todo en esta vida tiene que morir: santos y tiranos, coches y lavadoras. Chicles y zapatillas, coches y sueños, amores y juventud… y un blog no tiene por qué aspirar a librarse de ello…



Aquí termina pues la existencia de “hombresdetinta”, en todas sus formas… Para los amantes de las estadísticas, es el final de casi cincuenta mil visitas, unas mil entradas de textos, una sección de poesía que cerré hacia varias semanas… además de los otros blogs paralelos que he ido manejando y creando y cerrando según necesidad… y nace “HdT”, con sus diversas especialidades.. Los textos, me temo, están protegidos por un “anticopy”…pero muchos de ellos forman parte de novelas en curso, o ya terminadas…



Soy lo bastante viejo para no tener ya casi ninguna certeza, salvo que la esperanza y el amor podrían mover el mundo; y que por encima de todo, ni siquiera tú puedes estar seguro de mi existencia; ni yo depender de tus comentarios, o votos, para mi felicidad… En todo caso, han sido un regalo, a veces una dura crítica, pero siempre un plus…



Lo he pasado muy bien durante estos dos años de escritura, de sueños, he volcado muchas cosas entre ríos de tinta… Pero es el momento preciso en que me embarco en algo nuevo: una serie de blogs temáticos, especializados por géneros literarios, y sobre todo, por los gustos literarios, los míos y los tuyos… Es decir: si te gustan los relatos de terror, lo más posible es que no te guste tanto la poesía; y si lo tuyo es la ciencia ficción, pues los cuentos para niños (de todas las edades) igual te dejan indiferente…



Los materiales antiguos, casi todos los que me gustan, irán clasificados, más o menos tal  y como los escribí en su momento, por orden cronológico… Si deseas recordarlos, basta con deslizar el ratón en un sentido; y para leer lo nuevo, pues al revés, y encontrar su marca… Tú escoges… Como siempre…



Aquí nacen pues, estos blogs…



1º)”HdT: Mezcla Especial”. Son los incalificables, mini relatos, cositas varias, que de momento no encajan en los otros apartados, de momento…



2º) “HdT: Románticos Anónimos”. Me gustan las historias románticas, pero son más las que he soñado, o escrito, que las que he vivido… Ya sabes, el drama del fiel amigo, capaz de escuchar, pero con quien jamás te enrollarías, porque no lo concibes posible… aunque te haya demostrado su amor durante décadas… Aquí vendrán algunas de las poesías, que nacieron como relato, y adapté a hachazos, por ser mal poeta… pero que en prosa ganan mucho…



3º) “HdT: Ficciones de la ciencia”… Milenarismo, fin del mundo, manipulación de la mente, extraterrestres, paradojas temporales… casi todo es posible, en un terreno donde casi todo al mismo tiempo está inventado… Pero es mi visión la que te ofrezco…



4º) “HdT: Relatos oscuros”. Es el que menos ha cambiado… pero que condensa sobre todo aquellos temas de los que no quisiéramos hablar en torno de un fuego de campamento… Magia negra, licantropía, asesinos, psicópatas, venganzas, ultrajes, salvajismo, y mucho humor negro… Si te hartaste de leer en mil sitios versiones de “La chica de la curva”, de “Sesión de Ouija”, o de “Has sido tú…”… te invito a conocerlo… pero igual leerás cosas que te lleven a plantearte algunas de tus creencias…



5º) “HdT: Paridas y desvaríos”… Sentido del humor, absurdo, negro, con doble, triple sentido… Negro, blanco, pero sobre todo, rojo furcia y pistacho… Temas, los que quieras… pero algunos de ellos necesitan más de una lectura… ¿Qué pasaría en el mundo si el Amor se suicidara? ¿Por qué llora un sicario al matar a un dentista? ¿Para qué servía la canción “Gwendolyn” en ciertos bares de Malasaña a finales de los ochenta? Humor… y ganas de poner una sonrisa, si me dejas, en tus labios, y provocarte patas de gallo…



6º) “HdT: Medios relatos”… Al comenzar una historia, es posible que se te escape de las manos, y que un solo folio, se convierta en cuarenta… pero el argumento es bueno, te gusta, y sigues adelante… Así nace un “medio relato”… Los temas… descúbrelos… y si no te gustan, cambias a otro Pero te recomiendo “Los misterios de la Isla de los Frailes”…



7º) “HdT: Cuentos de la Luna Azul”… Quizás sea el más personal de todos los blogs, pues son los que me gustaría contarle a mi hijo/a, si tuviera alguno… De momento, los reservo para nuestro gatazo “Chiqui”, ahora en régimen de custodia compartida… Son los más tiernos en apariencia, algo así como Jorge Bucay, con pedacitos de Richard Bach, y esencia de Rabindranath Tagore, espolvoreados con Gustavo Adolfo Bécquer… pero tienen mensaje escondido, si deseas buscarlo…



8º) “HdT: Cansada de ser una muñeca”… La primera novela blog que he presentado a un concurso de literatura… la recupero aquí… Mi querida “alter ego”, Beatrice Golden, regresa del limbo… con algunas historias nuevas… y aquellas que fueron naciendo hace algunos meses…



9º) “HdT: Historias a Media Voz”… Más bien un conjunto de relatos cortos, ambientado en el mundo de la radio, que hablan de sentimientos… Está publicado en una editorial, pero también lo tienes en descarga directa y gratuita: forma parte de la anterior etapa del blog…



         Surgirán otros blogs... Escribo por placer, es la única libertad del Blogger o del escritor que no ha triunfado, y me gano la vida observando, analizando riesgos posibilidades, rutas de escape, lo que me pidan… pero tampoco descarto un cambio de rumbo laboral… Me gusta leer, el cine, pasear, regreso a la montaña en breve, escuchar música de casi todo tipo… y soñar… He recuperado la sonrisa, y he perdido algún pequeño  miedo que me atormentaba… Por eso, continúo mi camino…



         Puedes dejar un comentario, o mandarlo al correo privado del blog… pero solo si te apetece… Pues recuerda que la ùnica certeza que ambos tenemos… es que ni siquiera estamos seguros de nuestra existencia, en ambos lados del monitor… aunque igual coincidimos en alguna tienda de libros de viejo… o en el metro… quizás también tomando un pincho de tortilla de patatas en la Plaza de Olavide… o la mejor horchata y leche merengada de Madrid… al menos por ahora, seguiré por allí…



         Gracias, como siempre si eres de los veteranos, o por primera vez, si has llegado hasta aquí…



         Hombre de Tinta…

martes, 16 de agosto de 2011

RAYUELA DE 41 AÑOS...

Esta noche, en pocas horas, cuando los hados y la mala o buena suerte (¿gastroenteritis aguda con deshidratación es buena o mala suerte?) me permitan volver al Mediterráneo, una vez más, con la guardia pretoriana lista, comenzará el último descenso para el perfil del face... y una transformación para estos blogs... metamorfosis, evolución, yo lo llamo simplemente "recuperar las ganas de vivir, y dejar de quejarme de una puta vez"....

Quizás, para quienes me habéis leído desde hace algún tiempo, suene raro... pero es un final y un momento... de cambio... El periodo, quince días, el necesario para aclararme las ideas sobre lo que quiero hacer, lo que realmente puedo hacer, explorar algunas barreras personales de la imaginación, de la realidad... descansar, leer, y dormir... y escribir, claro está...

En la maleta llevo, entre otros, el libro "Rayuela", de Julio Cortázar, que siempre me ha atraído y repulsado a la vez, por la libertad de lectura que representa... y el trabajo, tremendo, del escritor... Bien, este tiempo, hasta el regreso a la vida "normal", será mi rayuela vital... pero eso es algo que solo comprobaréis con el tiempo.... siempre y cuando ambos extremos del monitor decidamos que vale la pena seguir leyendo a alguien que tal vez no conozcas casi de nada, a una persona que igual comparte tus miedos, o a un perfecto desconocido, sobre cuyos blogs (ahora seis en activo en distintos medios, y con temáticas muy diversas, pero hace un año, eran más bien diez), y acabo de liquidar tres en muy pocos días...


Escribo por dos cosas sobre todo: par sentirme más libre, dentro de los límites marcados de la realidad y la costumbre; y para compartir sentimientos.... Por supuesto, escribo porque me gusta expresarme, y porque creo tener algo que decir... pero eso son las dichosas "certezas que ya no tengo"...

Me arrepiento de pocas cosas en los mundos de tinta, pero como ya las he contado en otras entregas, solo las cito muy por encima: de haber pretendido obligar a amigos y conocidos a leerme si no les apetecía (lección asimilada, pero tarde) con el soborno trimestral; de haber escrito mala poesía (sobre todo la amatoria, por eso he liquidado cuatrocientas cuarenta entradas de un plumazo... y veintidosmil y pico visitas)... y de haberme considerado "necesario" o "imprescindible". Frente al deseo del escritor o del blogger de comunicarse, prima siempre la voluntad o el interés del lector....


En la vida real, como tú, y como yo, y como todos, tengo mis propios fantasmas y miedos... pero a veces los errores, la comprensión de los mismos, te hacen más fuerte... Y me siento más fuerte, al menos un poco más que ayer... Eso sí, ni los tatuajes se pueden borrar para siempre... ni el daño que inflijas en el corazón de una persona, en sus sentimientos, desaparecerá... Pero a veces, aprendes... aunque jamás recupere a aquellas tres personas, que saben muy bien quienes son... y yo sé muy bien que no me leerán...

Me arrepiento, por supuesto, de no haber tenido más confianza en mí mismo cuando la necesitaba, de no haber tenido más paciencia cuando alguien la precisaba de mí (desde un caracol hasta mi gato, pasando por un simple "humano"), y de mi fobia al teléfono (heredada de tres años como teleoperador en servicios de emergencia internacionales para empresas de seguros, turno de noche, claro)...

Pero quizás lo que más me duela en este momento, sea el corazón, las oportunidades desperdiciadas en el amor, los egoísmos que todos cometemos de vez en cuando... el dolor que generamos en los demás a veces... y cómo repercute en nosotros mismos... Uno del os mayores de estos dos años (el resto, no me importa) fue confundir musas de carne y sangre, con las de incienso y niebla... y esa ceguera autoinducida para no admitir los problemas que surgen ante tus ojos...

Y no me queda más que la despedida... He convertido fragmentos enteros de mi vida, pedacitos de la tuya, toneladas de sueños compartidos, terrores nocturnos o diurnos, en una "Rayuela" de centenares de textos, que con el paso del tiempo irán apareciendo en sus tomos correspondientes... Los trámites con las editoriales llevan su tiempo siempre, pero lo más difícil suele ser tener algo que presentar... Y yo tengo una novela de amor de ochocientas páginas hasta el momento, una de amor adolescente de doscientas cincuenta, dos colecciones de relatos cortos de humor muy negro de unas doscientas páginas en total, una novela de ciencia ficción en curso de seiscientas páginas... Y la necesidad de dormir pocas horas... y disfrutar con lo que hago... Menos política, sexo del duro y religiones modernas, hay de todo...

Es mi último juego... Si te apetece releer algo, en los blogs más comprimidos es más sencillo seguir la pista, por ejemplo el de cuentos, o el de terror (ese enemigo que vive en nuestro corazón..., y en el tuyo también)...

Quizás lo más importante es que he perdido el miedo a fracasar... y me encanta reírme contigo, y contarte chistes malos, y preparar monólogos del club de la comedia con mi gato (lástima que hable tan poco)....


El resto... es solo tiempo... y sentimientos....

Feliz viaje, si decides acompañarme en el juego... Y si decides dejar de leer... gracias por estos minutos... Nos vemos en quince días, con el primer avance de la novela terminada (unas setenta páginas ya listas para presentar)...



lunes, 15 de agosto de 2011

EL PERIODISMO, LOS RELLENITOS Y EL PARO TÉCNICO....

Si ha leído alguna de las entradas anteriores, de este blog, quiero decir, ya me conocerás un poco: periodista, escritor, conductor, "mutilado de varias guerras contra el deporte", enamorado hasta del aire, casado, y con un gato negro, gordo y zumbón de amito consentido para los dos...

De casi todo lo demás, ya hemos hablado antes... pero hoy, me apetece contarte lo que recuerdo de mi paso, por el periodismo, de los años que luché... y del posterior abandono por otra diosa menos esquiva: la literatura...


En 1994, unos meses antes de que comprendiese y aceptase mis sentimientos por aquella increíble mujer, conocí a un auténtico "Maestro de Periodistas", llamado D. José Altabella... Desde la cuarta planta, donde estaba mi clase, se le escuchaba resollar como una locomotora, y llegaba siempre tarde a las clases, con su sonrisa de abuelo desdentado, y su buen humor.... Por suerte, contaba con la ayuda de su "doctoranda", que al mismo tiempo que preparaba su tesis doctoral, le ayudaba con algunos materiales, sobre todo su voluminoso maletín de cuero, su bastón... y su paquete de "Ducados"...


El Profesor Altabella (emérito en la Complutense) nos contaba sus recuerdos, sus primeros años en el periodismo de combate durante la Guerra Civil, los distintos medios por los que había pasado, las profesiones antiguas que desaparecieron (como los vocecadores de prensa), y tantas otras cosas que solo aparecen en películas como "Primera Plana" o "El Gran Carnaval"...


Pero de casi todas las cosas que nos contó en aquél curso apasionante, me quedé con una: sus citas.... "No es lo mismo decir "los acontecimientos consuetudinarios que suceden en la rúa" que "lo que pasa en la calle". El Buen Periodista debe contar la verdad... con la mayor sencillez posible..."


Años más tarde, yo mismo tuve la ocasión de dejarme los dientes en prensa, radio, televisión revistas especializadas y ruedas de prensa... incluso redacté un par de sueltos publicitatarios... Y con el paso del tiempo, comprendí otras cosas....

Por ejemplo: no es lo mismo ser "el becario" que el "masterópodo".... El becario curra nueve meses durante las clases, "compatibilizando" con sus estudios de la facultad", a cambio del bonobús, a veces un vale para un bocata... y por supuesto, los cuatro meses de vacaciones, le asignan a cualquier sección... a veces incluso a la que ha pedido...

El "masterópodo", casi siempre igual de mal considerado por el personal de la casa, que se avergüenza de él en cuanto comete un error, puede estar incluso peor visto: es como la puta, que además paga por la cama y la bombilla... Es un chaval con la carrera recién terminada, que saca de donde puede medio millón de pesetas, con la vaga certeza de pasar nueve meses estudiando como un cosaco historias que le servirán para luego... y después, como "happy meal", le pasan vales de combustible o de taxis, le sacan de paseo en verano... y junto con todos los demás compañeros, saca adelante los programas e informativos, lo mejor que puede... a cambio de una remuneración que él mismo se ha pagado.... con intereses...


Esto, y lo que sigue, es lo que yo he vivido, estudiado, comprobado.... pero por supuesto, no tienes por qué estar de acuerdo conmigo...

Terminas toda la formación posible, en cuanto la carrera está liquidada, ya no interesas a nadie... y en más de una entre vista de trabajo te escupen a la cara que "con lo que tend´ria que pagarte a ti, tengo a cuatro becarios que incluso me lamen las botas cada mañana" (extraño fetichismo el de aquél jefe de informativos de una emisora local madrileña)...

Estudias más, investigas, la tesis, lo que sea... pero la cosa no cambia demasiado, si no es a peor, siempre hablando de Madrid...

Y entonces, una de esas madrugadas de marcha por Malasaña, cojes un taxi con dos colegas para volver al barrio, y un economista con experiencia nos habla de la "teoría de los números relativos y los coeficientes de absorción, aplicados al periodismo"... No se trata de la teoría de las cuerdas, ni de algo complicado:. en Madrid salen cada año, de facultades, centros concertados, institutos con prácticas en medios y puros vocacionales, salían unos 3.000 periodistas cada año... Pero los medios solo necesitaban, para las vacaciones y los niveles más bajos, 2.500... Es decir, sobran esos 2.500 cada año... y sobrarán 5.000 dentro de dos... y 7.500 en tres más... Eso sin contar con los "colaboradores", los "contertulios", los "famosillos", los "famosetes" y las "niñas y niños monos que lucen palmito"... Vamos, que ni sobreviviendo a una guerra termonuclear, y usando medios lícitos (bajitos, con gafas y algo de tripa y camisetas de los Maiden), jamás trabajaréis de periodistas en Madrid... por supuesto, hay enormes excepciones , personas que trabajan muy duro, tienen suerte, y dan con enormes noticias, como por ejemplo la liberación del funcionario de prisiones capturado por Eta, Ortega Lara... Ella era la única periodista acreditada cerca, y consiguió la entrevista... Hay filtraciones como el "wikilieaks"...


Emigración... Claro... muy sencillo: mismas condiciones que antes... pero encima, sin poder vivir en casa de tus padres para ahorrar algo, y con cualquier tipo de independencia económica y de pareja muy jodida... terminamos la noche tomando un café "ligeramente aderezado con gotas de carajillo" en Atocha, hablando de música, la polis ateniense, los nigromantes... pero de cualquier cosa menos que del futuro...

Y esto era en 1994... Me rendí... tras 400 por correo, llamadas telefónicas a diario, con la "Guía de la Comunicación" siempre a mano, y estudiada a conciencia, innumerables horas esperando en pasillos de oficina, con el currículum la Comunicaciónteleoperador de asistencia...

Años después, un buen amigo, que hacía reparaciones a domicilio, me ofreció trabajar con él, traduciendo los presupuestos para los clientes extranjeros (en Madrid y Periferia)... No pudo ser: me partí la muñeca por cuarta vez (osteoporosis... a los 27 y mal diagnosticada) haciendo deporte...

Un par de semanas atrás, otro buen amigo me propuso ir a pintar casas con él y con su suegro, de aprendiz... La muñeca la tengo por completo paralizada, no puedo casi ni conducir (salvo mi coche automático)... Le agradecí mucho el ofrecimiento...

Por eso me dedico a los blogs, escribo novelas, cuentos... son todas ellas amantes menos casquivanas que el periodismo... y al menos, ni prometo elefantes rosas con pintas verdes esmeralda... ni me engaño... y tengo, como otros muchos millones de afortunados, un trabajo que de vez en cuando me permite llegar a fin de mes con la ayuda de mi mujer y de los cargamentos de comida congelada de mi madre... Y no me quejo....

Porque todo puede mejorar...


Mientras tengamos esperanza... y despertemos del letargo que hace que 13.000.000 de personas no voten... y estemos permitiendo entre todos, los que votamos y los que no, que todo siga igual, como en el sistema bicameral de Cánovas y Sagasta, durante la Regencia de María Cristina.... 8PARA MÁS  DATOS SOBRE HISTORIA, puedes mirar la información en cualquier buscador fiable....

Cordiales maullidos... y el tono rosa del cubo, y lo limpio que está, es gracias al photoshop... y a los chicos de Google...


lunes, 27 de junio de 2011

"DECONSTRUCCIÓN LITERARIA" **

Sueño... En el fondo, todo se reduce a una ecuación matemática: dividir las horas (o minutos) de sueño efectivo, entre el total de horas a trabajar... Y hoy, la balanza de pagos no puede ser más deficitaria... Inquietud, es posible... aunque me he pasado todo el domingo con una serie de ataques de ansiedad que me recuerdan viejos tiempos... no demasiado añorados... Los tres despertadores han sonado con un intervalo de escasos minutos, para recordarme la necesidad de hacer frente al mundo real, a demasiadas cosas que, en el fondo me molestan... Pero ya comienza la cuenta atrás...

Cuando pedí las vacaciones, hace casi un año, tal vez contaba con aprovecharla bien, incluyendo la paga extra, para irnos mi mujer y yo una semanita a la playa, en Benicassim, y que mi madre se quedase con el gato... Ahora, con la dichosa mala salud, me voy al pueblo con mis suegros, para desconectar de Madrid y del trabajo... bueno, y también un poco de mi mujer...

Sobre todo, de mí mismo... Me apetece cambiar de aires, que me mimen un poco, llevarme un cargamento de libros (para poder escoger según mi estado de ánimo), el portátil, y algunos datos que necesito sobre Valencia, para "deconstruir" (como diría Ferrán Adriá o cualquiera de sus adláteres) mi propia creación... Calculo que me faltan cuatro capítulos para terminarla como borrador, habré tardado unos dos meses en liquidar las seiscientas cincuenta páginas, pero sin dedicarle nunca más de dos horas al día, por el trabajo y otras tonterías: vida real, blogs, dormir, estar con la familia... Estoy contento con el resultado, recrear veinte años de la vida y de los amores de una persona y de su entorno más cercano es una experiencia gratificante, sobre todo porque te demuestras a ti mismo que eres capaz de hacerlo... y te permites al mismo tiempo ser libre...

Asusta bastante empezar un proyecto de esa envergadura, no es lo mismo una novela-blog como "Cansada de ser una muñeca", en la que te limitas a escoger las entradas que más te gustan, durante un margen de varios meses, y luego diseñas un personaje central que lleva el peso de la acción, que planificar su evolución vital y laboral, y escoger también las ocupaciones de su familia, amigos... porque tienes un micro-cosmos entre tus manos...

Lo malo de ser géminis es que siempre tienes otro proyecto esperándote, otra idea más allá del arco-iris que te gustaría desarrollar, y siempre corres el riesgo de alfombrar la memoria del ordenador de datos, esquemas, ideas y pedazos de entradas que al cabo de un tiempo han perdido toda su vigencia... Hoy toca hacer limpieza en la memoria del ordenador del trabajo, liquidar entradas moribundas de los blogs, las fotos que no necesito, demasiadas cosas que has ido acumulando con el paso del tiempo...

La limpieza general, por lo tanto, se impone... lástima que no se pueda aplicar también a las neuronas...

sábado, 21 de mayo de 2011

CUARENTA Y UN DESTELLOS....

Al cumplir cuarenta años, yo pensaba que todo sería distinto, desde mi vida en el mundo real, hasta mis versos, fantasmagorías y cuentos. Creía fervientemente  que estaba alcanzando la tranquilidad, y tal vez, la sabiduría... Por supuesto, este año, este ciclo que termina, se ha encargado de demostrarme lo contrario. Sigo haciendo y diciendo chiquilladas de vez en cuando, lo que a mi provecta edad, no deja de ser un halago... Pero también es cierto que, algunas veces, hago daño y ofendo a personas a las que quiero, que no en vano está en el aire la amistad de una persona a quien aprecio mucho, y entre silencios, se pasan los días... y sufren las hadas... y los elfos...

Pero hoy me apetece hacer balance, y compartir recuerdos... Supongo que a estas alturas de la vida, ya debería tener las cosas bastante claras, ser consciente de mis limitaciones, y de las que me imponen la sociedad, el sentido común, la costumbre y mis propias capacidades intelectuales y afectivas. A veces, tengo la impresión de estar predispuesto a no confiar en los demás, ni por supuesto, en mí mismo. Si tenemos en cuenta la famosa pirámide de las necesidades humanas de Maslow, a estas alturas de mi vida, debería encontrarme bastante alto... Pero, al ser géminis, y muy géminis, puedo estar en varios peldaños y momentos a la vez...  Quizás, este sería un buen momento para fustigarme (metafóricamente hablando) por no haber conseguido todas aquellas cosas que los demás (ese amplio colectivo, que engloba a familia, amigos verdaderos, amigos falsos, conocidos... y dentistas) consideran que debería haber logrado en cuarenta y un años de existencia... En el fondo, las me que más paz y satisfacción me aportan han surgido en los últimos dos años... y son aquellas que me llevan a seguir luchando un poco más... Ahora mismo, no sé qué es más sencillo: si torturarse en solitario, o permitir que lo hagan los demás. Es decir, si tú mismo te llamas "¡Gilipollas!" o "¡Imbécil!" cuando has metido la pata, es más fácil que te lo creas, que si lo hace un perfecto desconocido...

Quizás por eso, en plena cuenta atrás, necesito hacer un balance, para colocar de nuevo mi mundo en perspectiva. Si por mí fuera, desaparecería, os lo aseguro, aunque fuera ocho horas, con ropa cómoda, un buen libro, el "MP4" y un par de botellas de agua helada, y me sentaría al borde del lago, en el Retiro, para alejarme del mundo... Y reflexionar, recordar, intentar comprender cómo soy en verdad, tras la máscara y el disfraz, lo que ha sido mi vida hasta el momento, y lo que estoy dispuesto a hacer por cambiarla... Surgen sueños, pensamientos, recuerdos, deseos, imágenes que simbolizarían momentos que deseo recordar, otros muchos para olvidar...
  1. Una rosa de terciopelo morada, en el jardín de mi abuelo, cubierta por el rocío...
  2. El olor de la niebla amaneciendo en la ciudad dormida.
  3. La risa de un niño...
  4. Una pelea de parpadedos con mi/nuestro gato...
  5. El placer y la enorme tristeza de leer la última página de un gran libro...
  6. Escuchar la voz amada al otro lado del teléfono, y saber la enorme distancia que os separa...
  7. La primera vez que montas en bicicleta, cuando te acaban de quitar las ruedecitas...
  8. El vértigo de crestear una montaña de dos mil metros, con un grupo de amigos... después de una larga y difícil ascensión...
  9. El aroma a "Àlvarez Gómez" de mi abuelo", cuando me acunaba...
  10. El pestazo a "Ducados", que siempre envolvía a mi padre...
  11. La primera vez que ví el mar... después de toda una noche de viaje...
  12. Mi profesora favorita, Mme. Flambard, recitando un fragmento de Cyrano de Bergerac.
  13. El calor, sofocante, húmedo, dentro de la Pirámide de Keops...
  14. Aquella tormenta tropical en México, en la ciudad de Palenque... y la forma en que la ropa se nos pegaba a la piel...
  15. Cuando un buen amigo te hace comprender que tienes derecho a ser feliz, a soñar, a vivir como cualquier otro niño (gracias, Quique)...
  16. El segundo gran amor, pero la primera vez que en verdad no te sientes solo, una amistad que dura décadas, aunque los dos hayamos cambiado... pues hace casi veintisiete años...
  17. Locuras de juventud: ir con Fernando, mi mejor amigo al Festival de Cine de San Sebastián, viendo algunos días seis películas, y durmiendo pocas horas... no fuimos al cine ni una sola vez en todo el año...
  18. Un crucero por el Nilo, con mis padres y mi hermana, descubriendo uno de los países más fascinantes del mundo... el Valle de los Reyes, el de las Reinas, la Esfinge...
  19. Aquella larguísima noche en el Transiberiano, escuchando hablar a mi abuelo con un sacerdote de Pamplona...
  20. La película "Les Choristes" ("Los niños del coro"), verla dos veces casi seguidas, y  emocionándome hasta el punto de llorar...
  21. El miedo, la tristeza, la desesperación que se respiraban en el Instituto, aquella fatídica mañana del 11-M... y por supuesto, caminar, envuelto en el dolor de varios millones de personas, por La Castellana el día siguiente.
  22. La amargura de permanecer encamado en el Hospital Militar, con el menisco roto... igual que muchos sueños y esperanzas...
  23. Mi quinto gran amor,  cómo me enamoré de ella de manera fulminante desde el primer momento... y en cierto modo, lo sigo estando, veinte años después...
  24. La desesperación de no encontrar trabajo en Madrid, como periodista, a pesar de tener la carrera, experiencia, y de moverme por todas partes...
  25. La emoción y la añoranza, cuando relees una vieja carta... y la tristeza por tantas ausencias...
  26. La muerte de mi abuelo, que cerró una etapa de mi vida, igual que la de mi padre...
  27. Las voces olvidadas...
  28. Las carreras con aquellos enormes triciclos, en el parque del Retiro...
  29. Aquél larguísimo viaje en coche, hasta Logroño...
  30. Un encuentro fortuito con una de las adolescentes más fascinantes que he visto nunca, hablar unos minutos, y no volver a verla nunca, porque no se presentó a la cita a la mañana siguiente... Como represalia, la he convertido en personaje de un cuento... "Una criatura angelical", lectura recomendable...
  31. El inmenso dolor, de la traición, de la ausencia, del abandono, y de mi propia estupidez, que me hicieron empezar a escribir... con lo que de dos males, nació un bien...
  32. Aquellos ojos de lunes, que me están devolviendo la confianza y las fuerzas... y la esperanza...
  33. La madrugada de un cuatro de abril, cuando mi mujer me enseñó a besar...
  34. Las decenas de amaneceres que he visto desde las alturas, con todo Madrid bajo mis pies...
  35. Llorar, como un niño, cuando escucho la Barcarola de Los Cuentos de Hoffman...
  36. El recuerdo de aquellas pequeñas siestas en el gallinero del Teatro Real, en mitad del "Réquiem" de Mozart... que las ocho y media de la tarde eran demasiado para un niño que no dormía bien
  37. La emoción de compartir con la persona que amas una puesta de sol... y un amanecer... en el mismo día...
  38. La amargura de las oportunidades perdidas, vistas por el prisma de la razón...
  39. La enorme satisfacción de haber encontrado ese pequeño puñadito de amigos, que te hacen sentir bien, te apoyan, ir juntando a personas dispares... y que vayan creciendo...
  40. El inmenso placer y privilegio de conocer y leer a otros "bloggers" y escritores, compartiendo un sueño... que se complementa con el inmenso orgullo de que un puñado de irreductibles galos me esté leyendo, y comentando...
  41. La tristeza de aquello que jamás conseguiré...
¿Más viejo? Es posible... ¿Más sabio? Tal vez... pero siempre, con un corazón demasiado grande... y demasiados sueños por perseguir... Porque dentro de pocas horas cumpliré cuarenta y un años... y todavía no sé si debo soñar, llorar, reír o sonreír...

lunes, 16 de mayo de 2011

La abuela Rose …

TOMADO DEL BLOG "ADAIP, EL CIUDADANO DEL MUNDO", DE JAUME GUIOT.

 

El primer día en la universidad nuestro profesor se presentó y nos pidió que procuráramos llegar a conocer a alguien a quien no conociéramos todavía. Me puse de pie y miré a mi alrededor, cuando una mano me tocó suavemente el hombro. Me di la vuelta y me encontré con una viejita arrugada cuya sonrisa le alumbraba todo su ser.

"Hola, buen mozo. Me llamo Rose. Tengo ochenta y siete años. ¿Te puedo dar un abrazo?". Me reí y le contesté con entusiasmo: "¡Claro que puede! Ella me dio un abrazo muy fuerte. ¿Por qué está usted en la Universidad a una edad tan temprana, tan inocente?", le pregunté.

Riéndose, contestó: "Estoy aquí para encontrar un marido rico, casarme, tener unos dos hijos, y luego jubilarme y viajar".

"Se lo digo en serio", le dije. Quería saber qué le había motivado a ella a afrontar ese desafío a su edad.

"¡Siempre soñé con tener una educación universitaria y ahora la voy a tener!", me dijo.

Después de clases caminamos al edificio de la asociación de estudiantes y compartimos un batido de chocolate. Nos hicimos amigos enseguida. Todos los días durante los tres meses siguientes salíamos juntos de la clase y hablábamos sin parar. Me fascinaba escuchar a esta "máquina del tiempo". Ella compartía su
sabiduría y experiencia conmigo.

Durante ese año, Rose se hizo muy popular en la Universidad; hacía amistades a donde iba. Le encantaba vestirse bien y se deleitaba con la atención que recibía de los demás estudiantes. Se lo estaba pasando de maravilla.

Al terminar el semestre le invitamos a Rose a hablar en nuestro banquete. No olvidaré nunca lo que ella nos enseñó en esa oportunidad. Luego de ser presentada, subió al podio. Cuando comenzó a pronunciar el discurso que había preparado de antemano, se le cayeron al suelo las tarjetas donde tenía los apuntes.

Frustrada y un poco avergonzada se inclinó sobre el micrófono y dijo simplemente, "disculpen que esté tan nerviosa…. Hace un par de generaciones que no hablo en publico …"

"No voy a poder volver a poner mi discurso en orden, así que permítanme simplemente decirles lo que sé."

Mientras nos reíamos, ella se aclaró la garganta y comenzó: "No dejamos de jugar porque estamos viejos; nos ponemos viejos porque dejamos de jugar. Hay sólo cuatro secretos para mantenerse joven, ser feliz y triunfar.' Tenemos que reír y encontrar el buen humor todos los días. Tenemos que tener un ideal. Cuando perdemos de vista nuestro ideal, comenzamos a morir.

¡Hay tantas personas caminando por ahí que están muertas y ni siquiera lo ven!' Hay una gran diferencia entre ponerse viejo y madurar. Si ustedes tienen diecinueve años y se quedan en la cama un año entero sin hacer nada productivo se convertirán en personas de veinte años. Si yo tengo ochenta y siete años y me quedo en la cama por un año sin hacer nada tendré ochenta y ocho años.

Todos podemos envejecer. No se requiere talento ni habilidad para ello. Lo importante es que maduremos encontrando siempre la oportunidad en el cambio.

No me arrepiento de nada. Los viejos generalmente no nos arrepentimos de lo que hicimos sino de lo que no hicimos. Los únicos que temen la muerte son los que tienen remordimientos."

Terminó su discurso cantando "La Rosa". Nos pidió que estudiáramos la letra de la canción y la pusiéramos en práctica en nuestra vida diaria.

Rose terminó sus estudios. Una semana después de la graduación, Rose murió tranquilamente mientras dormía. Más de dos mil estudiantes universitarios asistieron a las honras fúnebres para rendir tributo a la maravillosa mujer que les enseñó con su ejemplo que nunca es demasiado tarde para llegar a ser todo lo que se puede ser.

TOMADO DEL BLOG "ADAIP, EL CIUDADANO DEL MUNDO", DE JAUME GUIOT.

viernes, 6 de mayo de 2011

¿SOLEDAD, DIVINO TESORO?

Hay palabras que me dan miedo... la peor de todas, es la soledad... quizás porque he pasado demasiados años solo, incluso en medio de la gente, o porque algunos de los recuerdos que se te graban durante la infancia te persiguen durante toda tu vida, sin importar lo que hagas para exorcizarlos... Odio la soledad... se entiende, la soledad no deseada, aquella que te viene impuesta por las circunstancias...

Llevo demasiado tiempo trabajando al otro extremo de un uniforme, en el lado más marrón y beige, o verde y beige, de la vida, y supongo que ya debería de haber generado los suficientes anticuerpos para inmunizarme contra ella... Mientras seas el único de tu especie en un lugar público, te sentirás solo... Al menos, esto no es un comercio... Durante casi tres meses, estuve de vigilante en un centro comercial, y me sentía fatal cada vez que la típica madre estresada y atareada, que no consigue hacerse con sus fieras, les lleva donde yo estoy, controlando al personal y a los clientes, me señala con el dedo, y le dice, muy seria, a su churumbel: "Mira, que como no seas bueno/buena, este señor te lleva al cuartito..." ¡Señora mía, si supiera usted por qué motivos llevamos a los ladrones al cuartito, y lo que suele pasar después (depende del jefe de tienda llamar o no a la Policía), no lo utilizaría como amenaza! Luego, cuando tienes que llevar a dicho cuarto a una ladrona de las que usan el carrito de bebé y la propia ropa del niño como camuflaje, te aseguras de entrar por parejas, y si no hay ninguna vigilante en el centro, esperas hasta que baje una empleada, o venga una agente de la policía...

Sí, he pasado demasiadas noches al raso, vigilando caminos en una puta nave desierta... He soportado demasiadas veces el desprecio de gorilas humanos, de personas muy nerviosas y de niñatos de instituto (al menos, casi todos los grupos que entraban en Canal + para uno de sus programas estrella)... incluso de delincuentes en cierto ministerio... También he vivido demasiados amaneceres, como para emocionarme con los primeros rayos del sol... y, sin embargo, es una de las pocas cosas que me dan esperanza...

La soledad en el ámbito laboral puedo entenderla, es uno de los requisitos del puesto, como quien dice... y trabajando a turnos, con eso diez minutos de conversación y novedades, tampoco hay ocasión de sentir el famoso "espítiru de cuerpo"... Pero no me quejo: estoy en un buen sitio, tengo una buena compañera, y un par de buenas amigas... además de no pasar frío, ni calor... y tener el servicio cerca...

Dice el refrán que nunca estás del todo solo, si tienes un amigo... y mi pregunta es bien sencilla: ¿los gatos cuentan? Porque en ese caso, ya tendría dos amigos a toda prueba, y un par de decenas de amigos en la red, que tampoco necesitas mucho más... Es curioso: gracias a las redes sociales, puedes tener amigos por todo el mundo, incluso en países que no eres capaz de ubicar en el mapa, y que posiblemente jamás en tu vida conocerás, salvo por fotos... Y no deja de ser importante la labor realizada por las redes sociales: son buenos paliativos para algunas carencias del alma... o como diría mi querido amigo Maslow, "la necesidad de pertenencia al grupo", y "la necesidad de referencia hacia el grupo". En el fondo, aquellos son los motivos que nos llevan a los seres humanos a cometer las mayores estupideces...

Durante los últimos cuarenta años, he formado parte de algunos grupos, unos buenos, otros malos: "el clan de los estudiosos", "los gafapasta", "los mantas" (en el deporte), "el primer grupo de Castores" (Bárcena Mayor), un "dojo", un "club de montaña", un par de asociaciones estudiantiles, "los malotes del insti", los "fabricantes de volcanes en la playa", "la agrupación de amigos fieles", los "fumadores", los "veteranos Boinas Verdes"... incluso durante varios meses estuvimos en un grupo de matrimonios...

Por supuesto, el club más selecto de todo es el que forma una pareja (o un trío, si contamos al gato), no me hubiera importado aumentarlo un poquito más, pero de momento me conformo con unas cuantas plantas, y un proyecto de perro... Es cierto, por parte de mi mujer, sigo teniendo una familia bastante amplia, un pueblo al que viajar si necesito perderme, y un coche que me puede llevar a cualquier parte en pocas horas (que el teletransporte no existe, por mucho que lo use el doctor Spock)...

Pero me sigue dando miedo aquella palabra, "soledad"... se entiende que la no deseada... La del abuelo que se muere de tristeza, literalmente, en su casa, y nadie se percata de ello hasta que empieza a oler... La soledad de cuando no te importa nada ni lo que comes, o cómo te vistes, o si estás o no aseado.. La sensación de haber desperdiciado los mejores años de tu vida... La soledad de la ausencia de la persona amada, cuando tu existencia deja de tener sentido... 

¿Y cómo luchas contra esa soledad? Muchas veces, depende de la edad, y por supuesto, de los recursos... Sin salir de casa, las posibilidades son muy grandes: dormir la siesta, hacer una maqueta, escuchar música, leer un buen libro (o uno mediocre), escribir, hacer un puzzle... inlcuso ponerte a limpiar los cristales, o en mi caso, ordenar las estanterías, pues tengo libros en doble y triple fila... Lo que sea, con tal de no estar inactivo... Porque a veces, el tiempo es el mejor aliado, todo vale con tal de no quedarse en la cama, a contar los minutos con ojos de miope...

¿Y fuera? Como siempre, dependerá de tu grado de soledad, y de tu necesidad de compañía... Si eres poco exigente, un paseo, tranquilo, con la radio o el MP4, sin prisa... También puedes retomar tus conocimientos de patinaje... Pero casi todas las vece, me conformo con ir  a hacer la compra al mercado, ver las mercancías, los puestos, la gente que pasea, admirando los trozos de queso, los encurtidos, y mil cosas más, que atraen la atención... Aunque no compres nada, por lo menos paseas... Pero casi siempre, combino varios vicios menores, y me pongo a leer, en un banco, sintiendo el calor del sol...

Disfrutar, amigo mío, en el fondo, de eso se trata: de disfrutar, incluso de la soledad no deseada...